Tras rastreo a El Flaco descubren ruta de fentanilo
Las autoridades de Estados Unidos lograron interceptar el teléfono móvil de José Ángel Rivera Zazueta. El presunto operador criminal es conocido en la estructura delictiva con el apodo de El Flaco. La extracción de datos telefónicos reveló información detallada sobre la distribución de precursores químicos. Las evidencias confirman que el Cártel de Sinaloa traía insumos desde Asia hacia territorio mexicano.
El operativo de inteligencia permitió reconstruir el esquema de transporte utilizado por la organización. Los agentes estadounidenses rastrearon comunicaciones directas sobre los cargamentos ilícitos.
Vigilancia telefónica destapa red criminal transnacional
La investigación binacional documentó envíos procedentes de China y Taiwán desde el año 2019. Los materiales químicos viajaban mediante aerolíneas comerciales y de carga con escalas intermedias en Alaska. Posteriormente, los cargamentos ingresaban a la capital mexicana para su posterior procesamiento en laboratorios.
La intervención tecnológica expuso los acuerdos logísticos entre proveedores asiáticos y los distribuidores locales. Los archivos digitales contienen registros sobre transacciones financieras e itinerarios de transporte aéreo.
El procesado enfrentará un juicio ante las cortes federales tras concluir los trámites diplomáticos. Las agencias de seguridad mantienen investigaciones abiertas para identificar a más colaboradores de la red internacional.
Captura en la capital y proceso de extradición
Las fuerzas de seguridad arrestaron a El Flaco en la Ciudad de México mediante un operativo especial. La Fiscalía General de la República ejecutó la detención con fines de extradición inmediata. El gobierno estadounidense requiere al sospechoso para responder por cargos relacionados con tráfico de drogas.
Asimismo, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos impuso sanciones financieras previas contra el acusado. Las autoridades norteamericanas congelaron sus activos por presunta colaboración en operaciones transfronterizas de tráfico de cocaína.
Los reportes de inteligencia señalan que el sujeto administraba bodegas de almacenamiento en zonas urbanas. El grupo delictivo utilizaba recintos estratégicos para resguardar los químicos antes de moverlos hacia los laboratorios.
