Llegan restos de mexicanos fallecidos en Galveston
Un avión de la Secretaría de Marina de México (Semar) aterrizó recientemente en el aeropuerto de Galveston, Texas. La aeronave cumplió la dolorosa misión de recuperar y trasladar los cuerpos de los connacionales que perdieron la vida en el trágico accidente aéreo ocurrido a finales de diciembre. Autoridades consulares mexicanas y estadounidenses coordinaron este operativo para garantizar un retorno digno a las víctimas. Los familiares esperaban este momento para dar el último adiós en su tierra natal. Este vuelo marca el cierre de los trámites forenses en territorio estadounidense.
Detalles de la tragedia aérea
El siniestro ocurrió el pasado 22 de diciembre y conmocionó a la comunidad internacional. Una aeronave tipo Beech King Air 350, perteneciente a la Armada de México, se desplomó en la zona costera. La tripulación realizaba una misión humanitaria vital en ese momento. Transportaban a un menor de edad que requería atención médica especializada por quemaduras. Lamentablemente, las condiciones adversas o fallas técnicas provocaron el impacto fatal cerca de la pista de aterrizaje.
El saldo del accidente resultó devastador para la institución naval y las familias involucradas. Las autoridades confirmaron el fallecimiento de seis personas en el lugar de los hechos. Entre las víctimas se encontraban cuatro elementos navales que cumplían su deber y dos civiles. El pequeño Federico Efraín, de apenas dos años, perdió la vida junto al piloto y los mecánicos de la unidad. Dos mujeres lograron sobrevivir al impacto y reciben atención médica.
Coordinación diplomática y traslado
El proceso de repatriación exigió una logística compleja entre ambas naciones. El Consulado General de México en Houston trabajó estrechamente con la oficina forense local para agilizar la liberación de los restos. La llegada del avión oficial de la Marina simboliza el respaldo institucional a los deudos. Ahora, las familias podrán realizar los servicios funerarios correspondientes en México. La Fundación Michou y Mau, que gestionó el traslado médico original, también expresó su solidaridad ante este lamentable desenlace.